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El gobernador Joaquín Díaz Mena supervisó los avances de la ampliación del gasoducto Mayakan, obra de 2,000 millones de dólares que atraviesa cuatro estados para reforzar el suministro de gas natural y reducir el riesgo de apagón en la península.

Por · Coordinadora de Estados

En uno de los 30 frentes de trabajo del gasoducto Mayakan, a la orilla de una carretera que corta la selva entre Campeche y Yucatán, una cuadrilla suelda un tramo de tubería de acero bajo el sol del mediodía. A unos metros, una retroexcavadora abre la zanja donde, más tarde, quedará enterrado ese mismo tramo.

Esa escena se repite, con distintos rostros, en al menos 29 frentes más a lo largo de los 700 kilómetros que atravesarán Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán cuando concluya la ampliación del gasoducto Energía Mayakan. El gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, encabezó este viernes la presentación de los avances del proyecto, que ya registra 65% de progreso global, según el comunicado oficial del Gobierno de Yucatán.

Una inversión de 2,000 millones de dólares para no apagar la luz

La fase II del proyecto contempla una inversión aproximada de dos mil millones de dólares y busca fortalecer el abasto de gas natural para generar electricidad en la península de Yucatán, una región que durante años enfrentó limitaciones de suministro energético. La obra incluye tres nuevas estaciones de compresión y tres estaciones de medición, y se interconectará con la infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad para respaldar la generación eléctrica y complementar el crecimiento de las energías renovables en la zona.

“La puesta en operación de esta fase fortalece la seguridad energética del sureste. El gas natural permitirá respaldar la nueva capacidad de generación eléctrica y complementar el crecimiento de las energías renovables para construir una matriz más sólida, diversificada y confiable”

Joaquín Díaz Mena, gobernador de Yucatán

El proyecto en cifras

  • 2,000 millones de dólares de inversión aproximada.
  • 700 kilómetros de gasoducto en Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán.
  • 65% de avance global de la obra.
  • Más de 4,000 personas trabajan a diario en 30 frentes.
  • 299 de 307 derechos de vía gestionados en Yucatán; 75 de 77 licencias municipales.
  • Beneficio social directo para 22 comunidades indígenas mayas.
  • Conclusión de la tercera y última fase prevista para el primer semestre de 2027.

Qué gana la Península con más gas natural

La directora general de Energía Mayakan, Clarice Romariz, explicó que la magnitud de la obra involucra a más de cuatro mil personas trabajando diariamente en los 30 frentes, con miras a concluir la tercera y última fase del proyecto en el primer semestre de 2027.

“Hablamos de una apuesta de gran escala: una inversión superior a dos mil millones de dólares y 700 kilómetros de gasoducto que atraviesan Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán, además de tres nuevas estaciones de compresión y tres estaciones de medición”

Clarice Romariz, directora general de Energía Mayakan

Para los hogares y negocios de la región, el argumento oficial es directo: más gas natural disponible significa menor riesgo de apagones en temporada de alta demanda eléctrica, y una condición necesaria para que la industria, la agroindustria, el turismo y los servicios sigan generando empleo formal. Díaz Mena informó que, mediante una mesa interinstitucional coordinada por la Secretaría General de Gobierno de Yucatán, ya se concretaron obras de beneficio social para 22 comunidades indígenas mayas asentadas en la ruta del gasoducto, como parte de la gestión de derechos de vía y licencias municipales.

El proyecto se suma a otras obras estratégicas de la región, como la modernización del Puerto de Altura de Progreso y el Tren Maya de carga, en un esquema de coordinación entre el gobierno estatal, el gobierno federal, la Comisión Federal de Electricidad y la Secretaría de Energía. A la presentación de avances asistió también la gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, uno de los cuatro estados que comparten la ruta de los 700 kilómetros de tubería.

De regreso en el frente de trabajo entre Campeche y Yucatán, la cuadrilla termina de soldar el tramo de tubería antes de que caiga la tarde. Falta poco más de un tercio de los 700 kilómetros para que el gasoducto quede completo, pero cada soldadura que se cierra ese viernes acerca a la Península un poco más a la fecha prevista de 2027, cuando el gas natural que hoy se instala bajo tierra deberá traducirse en menos apagones y más luz encendida en miles de hogares del sureste.