Datos del IMSS y la AMIS advierten un incremento de hasta 20% en accidentes durante el periodo vacacional; la velocidad y el alcohol encabezan las causas.
El flujo vehicular que se registra cada año durante Semana Santa convierte las carreteras mexicanas en uno de los escenarios de mayor riesgo vial del calendario, con un incremento de entre 15 y 20 por ciento en los accidentes respecto a periodos ordinarios, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). La mayor concentración de percances ocurre al inicio y al cierre del periodo vacacional, cuando el volumen de desplazamientos alcanza su punto más alto.
El exceso de velocidad, las distracciones al volante, la fatiga acumulada en trayectos largos y el aumento en los viajes turísticos figuran entre los principales factores que explican el repunte de siniestros durante estas fechas. A estos se suma el consumo de alcohol, causa de aproximadamente mil 400 muertes anuales en el país y de 47 accidentes diarios, según las mismas fuentes
.El panorama estructural de la seguridad vial en México agrava el escenario vacacional: el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la AMIS reportan que 41 personas mueren cada día en siniestros viales en el territorio nacional. De los 56 millones de vehículos en circulación, solo el 30 por ciento cuenta con seguro vigente. Los grupos más vulnerables continúan siendo peatones, motociclistas y ciclistas.
Ante este contexto, la campaña permanente Conducta Vial de la aseguradora Quálitas —líder del mercado vehicular en México desde 2007 con 32 años de operación— recomendó una serie de medidas preventivas para reducir los riesgos durante el periodo. Entre ellas, verificar el estado mecánico del vehículo antes de salir —frenos, llantas, luces y niveles de líquidos—, respetar los límites de velocidad, evitar el uso del teléfono celular al volante y abstenerse de conducir bajo los efectos de cualquier sustancia.
La aseguradora también destacó la importancia del uso permanente del cinturón de seguridad y los sistemas de retención infantil, así como la planificación del viaje: descansar en trayectos prolongados, programar el GPS con anticipación, portar equipo de emergencia y evitar circular de noche por carreteras de escaso tránsito, deteniéndose únicamente en lugares seguros y bien iluminados.

