SERVICIO · TRABAJO
El decreto presidencial publicado en edición vespertina del DOF inicia un calendario gradual con multas de hasta 586 mil pesos por incumplir el control electrónico de asistencia.
Por Patricia Aguirre Tovar · Editora Web y Redes
La Presidencia publicó en el Diario Oficial de la Federación, en edición vespertina del 1 de mayo, la reforma a la Ley Federal del Trabajo que reduce la jornada semanal de 48 a 40 horas de manera gradual entre 2026 y 2030, con entrada en vigor el 1 de enero de 2027.
El decreto, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum y publicado en el marco del Día del Trabajo, modifica los artículos relativos a duración de la jornada y adiciona el artículo 132 con la obligación patronal de operar un mecanismo electrónico de control de asistencia. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social queda como autoridad responsable de la implementación.
Calendario gradual: dos horas menos por año
La disposición transitoria del decreto establece que la reducción se alcanzará en cinco escalones, a partir del 1 de enero de cada año: 48 horas durante 2026, 46 horas en 2027, 44 horas en 2028, 42 horas en 2029 y 40 horas en 2030. El periodo del 1 de mayo al 31 de diciembre de 2026 se define como ventana de ajuste, en la que trabajadores y empresas deben prepararse antes de la primera reducción real.
Por cada seis días laborados, el patrón debe otorgar al menos un día de descanso con goce íntegro de salario y prestaciones. La jornada extraordinaria queda acotada a un máximo de 12 horas semanales, distribuibles en no más de tres días a la semana y con un tope de cuatro horas por día. Esos límites no cambian con la reducción gradual: aplican desde la entrada en vigor.
«La reducción de la jornada laboral se alcanzará de manera gradual de 2026 a 2030, a partir del 1 de enero del año que corresponda.»
— Disposición transitoria del decreto, Diario Oficial de la Federación, 1 de mayo de 2026
Control electrónico de asistencia: nuevo deber patronal
La adición al artículo 132 obliga al patrón a registrar de manera electrónica la jornada de cada persona trabajadora, incluyendo el horario de inicio y de finalización, y a entregar ese registro a la autoridad cuando lo requiera. La obligación rompe con la práctica común del registro en papel y la lista de raya manual, y abre la puerta a auditorías digitales por parte de la STPS.
Quien incumpla con este registro enfrenta multas de entre 250 y 5,000 Unidades de Medida y Actualización, equivalentes a un rango de 29,327 a 586,550 pesos por trabajador no registrado, según el valor de la UMA vigente. La sanción se aplica por cada violación detectada, no por empresa, lo que multiplica el riesgo financiero para centros de trabajo grandes que omitan el sistema.
Reforma laboral en cifras
40
horas semanales en 2030
5
años de transición
$586,550
multa máxima por trabajador
Qué cambia para trabajadores y patrones
Para personas trabajadoras, la reforma significa que el salario semanal pactado debe pagarse íntegro aunque la jornada se acorte: la reducción no autoriza descuentos proporcionales. Quienes hoy cumplen jornadas de 48 horas sin pago de tiempo extra deberían empezar a documentar sus horarios reales antes de 2027 para tener evidencia ante la STPS.
Para empresas, el plazo de ocho meses hasta la primera reducción de 2027 implica revisar contratos colectivos, esquemas de turnos, plantillas y sistemas de cómputo de horas. La obligación del registro electrónico, además, exige inversión tecnológica en checadores, software de control de tiempo o integraciones con nómina; las multas por trabajador hacen que el costo de no adaptarse supere ampliamente el de implementar el sistema.
Antecedente: la jornada de 48 horas que duraba un siglo
La jornada máxima diurna de ocho horas durante seis días, equivalente a 48 horas semanales, se mantenía intacta en la Constitución desde 1917 y en la Ley Federal del Trabajo desde 1970. El debate por reducirla acompañó tres legislaturas y derivó en la reforma constitucional al artículo 123, aprobada el año pasado, que abrió la puerta legal al decreto publicado este 1 de mayo. Con la nueva ruta, México converge gradualmente con estándares de la Organización Internacional del Trabajo, que recomienda jornadas semanales de 40 horas como referencia para economías de ingreso medio-alto.
