Ciudad de México.— El Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), operado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), reconoce y reconforta la trayectoria de quienes producen conocimiento científico y humanidades en México. El SNII sustituyó formalmente al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) tras la entrada en vigor de la Ley General en Materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación, publicada en el DOF en mayo de 2023.
El SNII es un estímulo económico federal complementario al salario base de la investigadora o investigador y un reconocimiento público a la calidad de su producción científica.
Niveles del SNII
| Nivel | Perfil |
|---|---|
| Candidata o candidato | Personas con doctorado reciente y producción inicial. |
| Nivel I | Investigadoras e investigadores con trayectoria sólida y publicaciones revisadas por pares. |
| Nivel II | Liderazgo en grupos de investigación; formación de recursos humanos. |
| Nivel III | Reconocimiento internacional sostenido y aportaciones de alto impacto. |
| Emérito o emérita | Máxima distinción vitalicia para personas con trayectoria de excelencia. |
Cifras de referencia
del SNI
en el sistema
General de HCTI
Cómo postularse
La convocatoria del SNII se publica anualmente en el portal oficial de la Secihti. Las personas interesadas deben contar con el grado de doctora o doctor, dedicarse a la investigación científica o de humanidades de tiempo completo y presentar un dictamen del comité evaluador. La evaluación revisa producción científica, formación de recursos humanos, divulgación, vinculación con problemas nacionales y aportación al desarrollo del país.
El cambio del SNI al SNII
La Ley General de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación abrogó la Ley de Ciencia y Tecnología de 2002 y transformó el sistema. Entre los cambios principales: incorporó a las humanidades en igualdad de condiciones con las ciencias y tecnologías; estableció a la Secihti como rectora y derogó al Conacyt; e introdujo principios de bienestar comunitario, soberanía científica y respeto al medio ambiente como criterios de evaluación.
