Por · Coordinador de Seguridad

Cuatro cuerpos torturados en la carretera Chilapa-Tlapa y seis descuartizados en costales sobre la vía a Lomas de Cocoyoc; el CIPOG-EZ confirma que dos eran integrantes desaparecidos en Xicotlán.

La jornada del 12 de mayo de 2026 dejó 10 cuerpos abandonados en carreteras de Guerrero en dos hechos distintos. El primer hallazgo fue de cuatro hombres atados y con huellas de tortura sobre la carretera federal Chilapa-Tlapa, a la altura de la comunidad de Papaxtla; el segundo, de seis personas desmembradas en costales en el camino a Lomas de Cocoyoc, en el municipio de Olinalá. La Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE) atribuyó los hechos a Los Ardillos.

La jornada en cifras
10
cuerpos hallados en dos hechos
800+
familias indígenas desplazadas
76
integrantes del CIPOG-EZ asesinados
25
integrantes desaparecidos del consejo

El primer hallazgo: cuatro cuerpos torturados en Papaxtla

Alrededor de las 5 de la madrugada del 12 de mayo, autoridades localizaron cuatro cadáveres a la orilla de la carretera federal Chilpancingo-Tlapa, cerca del crucero de Papaxtla, en el municipio de Chilapa. Las víctimas se encontraban maniatadas y presentaban evidentes huellas de tortura, según reportes de la FGE.

El Consejo Indígena Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) confirmó que dos de las víctimas fueron identificadas como José Guadalupe Ahuejote Xanteco y Víctor Ahuejote Arribeño, integrantes de la organización que habían sido reportados como desaparecidos en la comunidad de Xicotlán. El consejo es una organización nahua-meṕhaa que articula a comunidades de la Montaña Baja en defensa territorial.

El segundo hallazgo: seis cuerpos descuartizados en Lomas de Cocoyoc

Hacia las 9 de la mañana del mismo lunes, pobladores que circulaban por un camino de terracería que conduce a la comunidad de Lomas de Cocoyoc, en el municipio de Olinalá, alertaron a las autoridades sobre la presencia de 10 costales con restos humanos. Personal de la FGE acudió al sitio para realizar las diligencias correspondientes. Versiones periodisticas señalan que los restos corresponden a seis personas.

El hallazgo ocurrió en el crucero conocido como Lomas de Cocoyoc, sobre la vía que conecta la cabecera municipal de Olinalá con la comunidad de Temalacatzingo, en la región de la Montaña. Es la segunda ocasión este año en que se localizan restos humanos descuartizados en costales en esa misma zona: el 31 de marzo, siete cadáveres desmembrados fueron hallados sobre la carretera Tlapa-Olinalá.

El contexto: ataques con drones y desplazamiento masivo

El hallazgo se produce en medio de los ataques armados de Los Ardillos contra comunidades indígenas de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, en la Montaña Baja de Guerrero. Las comunidades han denunciado ataques sostenidos con drones durante al menos seis días. El Congreso Nacional Indígena denuncia que las comunidades fueron sometidas a cerca de ocho horas de bombardeos el sábado 9 de mayo.

Como consecuencia, entre 800 y mil familias tuvieron que abandonar sus hogares y desplazarse hacia otras ciudades buscando refugio. La presidenta Claudia Sheinbaum envió a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, a atender personalmente la crisis y el Gabinete de Seguridad federal ha mantenido presencia permanente en la zona desde el 12 de mayo. La gobernadora Evelyn Salgado también visitó las comunidades desplazadas.

La disputa territorial: Ardillos contra Tlacos

El secretario de Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch, atribuyó la ola de violencia a la disputa entre las organizaciones criminales Los Ardillos y Los Tlacos, que mantienen confrontaciones recurrentes en la región. Los Ardillos operan principalmente en la Montaña Baja de Guerrero, mientras que Los Tlacos extienden su influencia hacia la sierra. El gobierno federal explicó que opera para preservar la vida de la población civil, evitando confrontaciones armadas directas.

El Consejo Nacional Indígena denunció que los ataques atribuidos a Los Ardillos han dejado al menos 76 integrantes asesinados y 25 desaparecidos entre las comunidades organizadas. Madres indígenas desplazadas grabaron videos donde cuestionan la respuesta gubernamental: «La presidenta dice ‘llegamos las mujeres’, pero nuestros niños siguen llorando de miedo por los drones», señaló una mujer en un mensaje difundido en redes sociales.

Dónde reportar desapariciones en Guerrero

La Fiscalía General del Estado de Guerrero opera la línea 800-FISCALIA (800-347-2542) para reportar personas desaparecidas, hechos delictivos o solicitar apoyo. La Comisión Nacional de Búsqueda atiende casos de desaparición forzada con el portal versionpublica.cnb.gob.mx. Las familias buscadoras pueden solicitar acompañamiento del Mecanismo Federal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos.

El reto de mediano plazo

El operativo federal en la región incluye la presencia del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal. La estrategia federal busca recuperar el control territorial y permitir el regreso seguro de las familias desplazadas. La presidenta Sheinbaum ha insistido en que la prioridad es preservar la vida de la población civil y evitar enfrentamientos directos que puedan generar víctimas inocentes.

El caso de Chilapa y Olinalá ilustra la complejidad de la violencia regional en Guerrero, donde la disputa entre cárteles se entrelaza con la cuestión agraria, la defensa territorial indígena y la presencia histórica de organizaciones criminales que operan amparadas en redes locales. La respuesta del Estado ha estado bajo escrutinio nacional e internacional, particularmente tras el informe de la CIDH sobre la crisis de desapariciones presentado el 11 de mayo, que documentó el reclutamiento forzado de jóvenes y la connivencia entre crimen organizado y autoridades locales.

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