Por Adriana Lozano Vargas · Coordinadora de Salud
Cada temporada de lluvias en México llega acompañada de un aumento en los casos de dengue. La temporada 2026 inicia oficialmente con la entrada de la temporada de huracanes el 15 de mayo en el Pacífico, y las autoridades federales y estatales activan medidas de prevención. El mosquito Aedes aegypti, transmisor del virus, encuentra en los charcos, lluvia y humedad acumulada el escenario perfecto para reproducirse.
Las autoridades sanitarias federales y estatales mexicanas activaron este 14 de mayo de 2026 las medidas de prevención contra el dengue por el inicio de la temporada de lluvias, que oficialmente comienza el 15 de mayo en el Pacífico mexicano y se extiende hasta noviembre, en un periodo donde las condiciones meteorológicas favorecen la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del virus.
La Secretaría de Salud federal y los gobiernos estatales coordinan campañas de descacharrización, fumigación y educación sanitaria en los municipios prioritarios. El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica monitorea de manera permanente los casos en las entidades de mayor riesgo: Veracruz, Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, Guerrero, Oaxaca, Yucatán, Campeche, Michoacán y Jalisco.
El dengue: enfermedad y transmisión
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura de mosquitos infectados, principalmente del género Aedes aegypti, aunque también por Aedes albopictus en algunas regiones. Existen cuatro serotipos del virus (DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4), y la infección por uno proporciona inmunidad específica al serotipo pero no a los demás.
Los síntomas típicos incluyen fiebre alta súbita, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, dolor articular y muscular (clásicamente llamado «fiebre quebrantahuesos»), erupción cutánea y manifestaciones gastrointestinales. La forma grave del dengue, llamada dengue hemorrágico o dengue grave, puede ser mortal si no recibe atención médica oportuna.
El mosquito Aedes aegypti
El mosquito Aedes aegypti es un vector altamente adaptado a entornos urbanos. Sus criaderos preferidos son recipientes con agua estancada: tinacos, cisternas, llantas, macetas, floreros, recipientes desechados, ramas, hojas acumuladas. Cada hembra puede poner entre 100 y 200 huevos por puesta, y la fase larval dura solo 7-10 días en condiciones favorables.
La hembra es activa principalmente durante el día, con picos al amanecer y al atardecer. Su radio de vuelo es relativamente corto (200-400 metros), lo que significa que los focos de reproducción están cerca de los puntos de contagio. La estrategia de control eficaz combina eliminación de criaderos, control larval y, en casos específicos, fumigación adulticida.
Las medidas de prevención
Las medidas preventivas son las más efectivas contra el dengue. La descacharrización (eliminación de recipientes inutilizables que acumulan agua), el cubierto correcto de tinacos y cisternas, la limpieza de canaletas y desages, la eliminación de agua estancada en macetas y floreros, y el uso de mosquiteros y repelentes son acciones efectivas a nivel familiar.
A nivel comunitario y municipal, las brigadas de vector control realizan visitas casa por casa, fumigación en zonas de alto riesgo, vigilancia epidemiológica y atención a focos. Las autoridades educativas también participan: escuelas y mercados son zonas prioritarias por su concentración de personas.
- Vector: mosquito Aedes aegypti.
- Serotipos del virus: DEN-1, DEN-2, DEN-3, DEN-4.
- Temporada: mayo-noviembre (lluvias).
- Estados de alto riesgo: Veracruz, Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, Guerrero, Oaxaca.
- Operador: SSA federal, IMSS, ISSSTE, secretarías estatales de salud.
- Llamado a la ciudadanía: descacharrización y eliminación de criaderos.
El diagnóstico y atención médica
El diagnóstico oportuno es clave. Ante síntomas compatibles —fiebre alta, dolor de cabeza, dolor muscular, manchas en la piel— se recomienda acudir a un centro de salud de inmediato. El diagnóstico se confirma con pruebas serológicas o virológicas que detectan antígenos del virus o anticuerpos específicos en la sangre del paciente.
El tratamiento del dengue no especifico es de sostén: hidratación adecuada, analgésicos seguros (paracetamol, NO ácido acetilsalicílico ni ibuprofeno), reposo y vigilancia de signos de alarma. El dengue grave requiere atención hospitalaria inmediata, monitoreo de signos vitales, reposición hírica intensiva y, en casos de complicaciones, transfusión sanguínea o procedimientos específicos.
El contexto: temporada 2025 y proyecciones 2026
La temporada de dengue 2025 en México registró un aumento significativo de casos en comparación con años anteriores, particularmente en los estados de la región sur-sureste. Las condiciones meteorológicas asociadas al fenómeno de El Niño y al cambio climático contribuyen a la expansión geográfica del mosquito y a la prolongación de la temporada favorable a la reproducción.
Para 2026, las autoridades de salud anticipan una temporada activa, en coincidencia con la previsión de un número mayor de ciclones tropicales en el Pacífico. La presencia de El Niño, que aumenta la temperatura del mar y de la atmósfera, es uno de los factores que correlaciona positivamente con la actividad vectorial.
La articulación con la temporada de huracanes
El inicio de la temporada de huracanes 2026 en el Pacífico el 15 de mayo es relevante para la política de prevención del dengue. Las lluvias intensas asociadas a ciclones generan acumulación masiva de agua en zonas urbanas y rurales, multiplicando los criaderos del mosquito. Las brigadas de vector control intensifican operaciones inmediatamente después de eventos meteorológicos extremos.
Las regiones costeras del Pacífico mexicano —particularmente Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Michoacán— serán prioritarias para la vigilancia epidemiológica intensificada. La COFEPRIS y las secretarías estatales de salud coordinan acciones específicas en estas zonas.
El llamado a la población
El llamado más importante es a la prevención participativa: cada hogar es la primera línea de defensa. Eliminar criaderos en patios, balcones, terrazas y áreas comunes; cubrir tinacos y cisternas; usar mosquiteros en ventanas y puertas; aplicar repelente especialmente al amanecer y atardecer; consultar al médico ante síntomas compatibles.
Las autoridades subrayan que la responsabilidad colectiva es indispensable: la fumigación y las brigadas son medidas complementarias, no sustitutos del cuidado doméstico. Un solo hogar con criaderos activos puede sostener la reproducción de mosquitos suficientes para infectar a toda una manzana.
