Por Gabriela Ruíz Patiño · Coordinadora de Estados
México tiene un déficit habitacional crónico que afecta a millones de familias. El Programa Nacional de Vivienda 2026-2030, publicado en el Diario Oficial de la Federación, define el rumbo de la política habitacional federal en lo que resta del sexenio: regularización de propiedades, construcción de vivienda social, financiamiento para sectores vulnerables y atención al hacinamiento. Lo que viene a continuación condiciona el acceso a vivienda de millones de mexicanos.
El gobierno federal publicó en el Diario Oficial de la Federación el Programa Nacional de Vivienda 2026-2030, el documento que establece los objetivos, estrategias y líneas de acción de la política habitacional federal en lo que resta de la administración de Claudia Sheinbaum, en un instrumento que busca atender el déficit habitacional histórico y garantizar el derecho a la vivienda adecuada para millones de familias mexicanas.
El programa, aprobado por decreto presidencial, fue coordinado por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y articula las acciones de las dependencias e instituciones federales con presencia en el sector vivienda: Conavi, Infonavit, Fovissste, Sedatu, y los Programas de Bienestar relacionados con vivienda. El instrumento tiene carácter obligatorio para los entes federales y orienta la coordinación con los gobiernos estatales y municipales.
El contexto: déficit habitacional mexicano
México enfrenta un déficit habitacional crónico estimado en 9.4 millones de viviendas, según datos del Inegi y de la Encuesta Nacional sobre Acceso a la Vivienda. El déficit se compone de dos elementos: viviendas faltantes (que requieren construcción) y viviendas inadecuadas (que requieren mejora, ampliación o regularización).
Los sectores más afectados son las familias de bajo ingreso, jefas de familia mujeres, indígenas, jóvenes, adultos mayores y población migrante. Las regiones con mayor déficit son la zona metropolitana del Valle de México, la región centro-occidente, los estados de la frontera norte y, en zonas rurales, Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Veracruz.
Los ejes del programa
El programa contempla varios ejes estratégicos. El primero es la construcción de vivienda nueva para sectores de bajo ingreso, particularmente para jóvenes y familias en condiciones de pobreza patrimonial. El gobierno federal ha anunciado planes para producir 1 millón de viviendas durante el sexenio, en coordinación con Infonavit, Conavi y desarrolladores privados.
El segundo eje es la mejora y ampliación de vivienda existente. Muchas viviendas mexicanas requieren ampliación, regularización de servicios básicos (agua, electricidad, drenaje) o reforzamiento estructural. Los Programas de Mejoramiento integral del Bienestar atienden esta dimensión. El tercer eje es la regularización de viviendas y predios, en coordinación con el Registro Público de la Propiedad y los registros agrarios.
El componente financiero
El financiamiento para vivienda es uno de los ejes más sensibles del programa. Las opciones tradicionales —créditos del Infonavit, del Fovissste y de la banca privada— no llegan a las familias con menor ingreso o sin empleo formal. El programa contempla esquemas alternativos: subsidios directos, programas mixtos de subsidio y crédito, esquemas de autoconstrucción asistida y modelos cooperativos.
El Infonavit, principal institución hipotecaria del país, ha sido objeto de reformas legislativas que buscan ampliar la cobertura a poblaciones tradicionalmente excluidas (trabajadores con bajo salario, trabajadoras domésticas, trabajadores del campo, monetarios jóvenes). Los próximos meses dirán cómo se concreta operativamente esta ampliación.
- Publicación: Diario Oficial de la Federación.
- Operador: Sedatu.
- Déficit habitacional: estimado en 9.4 millones de viviendas.
- Instituciones involucradas: Conavi, Infonavit, Fovissste, Sedatu.
- Sectores prioritarios: bajo ingreso, jefas de familia, indígenas, jóvenes.
- Meta sexenal: 1 millón de viviendas nuevas.
La articulación con otros programas
El Programa Nacional de Vivienda se articula con otros instrumentos sectoriales: Programa Nacional de Desarrollo Urbano, Programa Nacional de Ordenamiento Territorial, Programa Sectorial de Sedatu y los Programas de Bienestar (Pensión Bienestar, Mujeres en Bienestar, Apoyo a Adultos Mayores). El objetivo es que la política de vivienda sea parte de una estrategia integral de combate a la pobreza y de mejora del bienestar familiar.
También se articula con la política de medio ambiente y de sostenibilidad urbana. La construcción de vivienda nueva debe cumplir con criterios de eficiencia energética, integración urbana, acceso a servicios y reducción del impacto ambiental. La política federal busca evitar la repetición del modelo de vivienda periférica y desarticulada que caracterizó a programas anteriores.
El reto regional
La política de vivienda en México tiene un componente regional importante. Las dinámicas del mercado, los precios del suelo, la disponibilidad de servicios urbanos y la capacidad institucional varían enormemente entre estados y municipios. El programa contempla mecanismos de coordinación entre los tres órdenes de gobierno para garantizar que los recursos federales se ejecuten con criterios homogéneos.
Las regiones con mayor déficit habitacional —particularmente las del sur del país y de la frontera norte— serán prioritarias para la inversión federal. Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Tabasco, Campeche y Veracruz, en el sur, y los estados fronterizos con déficit acumulado por el crecimiento poblacional (Baja California, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas, Nuevo León), son focos prioritarios.
Lo que viene
Los próximos meses verán la operacionalización del programa: convocatorias de los Programas de Mejoramiento Integral, licitaciones de obra pública para vivienda, ampliación de líneas de crédito en Infonavit, y articulación con los gobiernos estatales y municipales. La transparencia y rendición de cuentas serán elementos clave para evaluar el avance del programa.
Para las familias que buscan acceso a vivienda —ya sea construcción, mejora o regularización— los próximos meses dejarán más información sobre las modalidades operativas específicas. La Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) y las oficinas regionales del Infonavit son los puntos de contacto principal para información personalizada.
