ECONOMÍA
El Índice Nacional de Precios al Consumidor bajó en la quincena, pero la comparación anual muestra presión en el componente subyacente, el que mide Banxico para sus decisiones de tasa.
Por Fernando Ortega Salinas · Coordinador de Economía
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que en la primera quincena de junio de 2026 el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 145.274 puntos, una disminución de 0.11% respecto a la quincena inmediata anterior. Con ese resultado, la inflación general anual quedó en 3.55%.
El dato, difundido por la cuenta oficial de comunicación del instituto, desglosa el comportamiento por componente: la inflación subyacente anual —la que excluye precios volátiles como energéticos y agropecuarios, y que Banxico usa como referencia principal para sus decisiones de política monetaria— se ubicó en 4.12%, mientras que la no subyacente quedó en 1.61 por ciento.
La caída quincenal del INPC (-0.11%) no significa que los precios bajaron en general: refleja que, comparado con la quincena previa, el ritmo de aumento se moderó en algunos productos, mientras que la comparación anual —la que más le importa al bolsillo de los hogares— se mantiene por encima del objetivo de 3% (±1 punto porcentual) que Banxico persigue.
«En la primera quincena de junio 2026, el Índice Nacional de Precios al Consumidor #INPC presentó un nivel de 145.274 y representó una disminución de 0.11% respecto a la quincena previa. Con este resultado, la inflación general anual fue de 3.55%»
Por qué importa la inflación subyacente
La inflación subyacente es el termómetro que el Banco de México revisa con más atención porque excluye los componentes más volátiles —frutas, verduras, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno— y refleja mejor la tendencia de fondo de los precios. Que la subyacente esté en 4.12% anual, por encima de la inflación general de 3.55%, indica que buena parte de la presión de precios viene de bienes y servicios ligados a la demanda interna, no de choques externos temporales como el clima o los combustibles.
Para los hogares, esta distinción importa porque la inflación subyacente tiende a ser más persistente: no baja tan rápido como sube, y suele reflejarse en rubros cotidianos como alimentos procesados, servicios de vivienda, educación privada y servicios personales.
EN CIFRAS
- INPC 1a quincena de junio: 145.274 puntos (-0.11% quincenal)
- Inflación general anual: 3.55%
- Inflación subyacente anual: 4.12%
- Inflación no subyacente anual: 1.61%
- Meta de Banxico: 3% ± 1 punto porcentual
Qué significa para tu bolsillo
Con una inflación general de 3.55% anual, el poder de compra de un salario que no se ajusta pierde terreno de forma moderada frente al mismo periodo del año pasado. El dato quincenal negativo (-0.11%) es una buena noticia de corto plazo —significa que, en las dos semanas medidas, el conjunto de precios de la canasta del INPC bajó ligeramente—, pero no revierte la tendencia anual. Los hogares que dedican una proporción mayor de su gasto a los rubros de la inflación subyacente —alimentos procesados, colegiaturas, servicios— son los que sienten con más fuerza el 4.12% anual, por encima del dato general.
El INEGI publicó el desglose completo por objeto de gasto en su boletín de indicador, disponible en el portal oficial del instituto, donde se detalla qué productos específicos empujaron el alza y cuáles la contuvieron durante la quincena.
