Economía
La automotriz trasladará la producción de la camioneta a una planta en Texas de forma gradual hasta 2030; la Secretaría de Economía dice que los empleos en Tijuana no se pierden.
Por Fernando Ortega Salinas · Coordinador de Economía
Toyota México trasladará de forma gradual la fabricación de la camioneta Tacoma de su planta en Tijuana, Baja California, a un parque industrial en San Antonio, Texas, en un proceso que concluirá hasta 2030, confirmó la Secretaría de Economía (SE) este martes. La dependencia federal aseguró que la planta de Guanajuato, que emplea directamente a 2,800 personas, mantiene su operación y que la compañía anunció una inversión adicional superior a 500 millones de dólares en el país.
El plan de Toyota hasta 2030
De acuerdo con la información dada a conocer por la Secretaría de Economía, Toyota ampliará su planta en San Antonio, Texas, para sumar una segunda línea de ensamble que duplicará el tamaño de esas instalaciones hasta 2.7 millones de pies cuadrados. Con ese proyecto, la compañía japonesa proyecta generar alrededor de 2,000 nuevos empleos en territorio estadounidense conforme la producción de la Tacoma se traslade desde Tijuana. La reubicación no será inmediata: Toyota mantendrá la fabricación en México durante los próximos años mientras avanza la construcción de la nueva línea en Texas.
La decisión se da en medio de la política arancelaria de Estados Unidos hacia la industria automotriz, que ha presionado a fabricantes globales a reconsiderar la ubicación de sus líneas de ensamble para vehículos con mayor demanda en el mercado estadounidense.
Datos clave
- 2030: año en que concluirá el traslado gradual de la producción de la Tacoma a Texas
- 2,800 empleos directos se mantienen en la planta de Toyota en Guanajuato
- 500 millones de dólares: nueva inversión automotriz confirmada por la Secretaría de Economía
- 2,000 empleos nuevos proyectados en la planta de San Antonio, Texas
- 2.7 millones de pies cuadrados: tamaño que alcanzará la planta texana ampliada
Qué significa para Tijuana y para México
Para los trabajadores de la planta de Tijuana, el anuncio no implica un cierre inmediato ni despidos masivos: la Secretaría de Economía insistió en que el traslado es gradual y que la compañía mantiene compromisos de empleo en el corto y mediano plazo, aunque no se descarta que la planta reoriente su producción hacia otros modelos conforme la Tacoma migre a Texas. Para la industria maquiladora de Baja California, el caso se suma a un debate más amplio sobre la relocalización de líneas de manufactura automotriz hacia Estados Unidos en respuesta a la política comercial de ese país, un fenómeno que analistas del sector han vinculado con los aranceles impuestos a vehículos ensamblados fuera de territorio estadounidense.
Para la economía mexicana en su conjunto, el anuncio de una inversión adicional de 500 millones de dólares por parte de la misma automotriz busca compensar la percepción de pérdida de competitividad frente a Estados Unidos, y refuerza el mensaje del gobierno federal de que la relación comercial con la industria automotriz japonesa en México continúa siendo prioritaria pese a la coyuntura arancelaria.
Antecedente: la presión arancelaria sobre la industria automotriz
El caso Toyota se suma a un patrón que otras armadoras han enfrentado en los últimos meses, luego de que Estados Unidos endureciera su política arancelaria hacia vehículos fabricados fuera de su territorio. El gobierno mexicano ha mantenido una postura de diálogo directo con las empresas automotrices instaladas en el país para evitar relocalizaciones adicionales, en un contexto marcado además por la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá. La Secretaría de Economía ha insistido en que México conserva ventajas competitivas —mano de obra calificada, cercanía geográfica y cadenas de suministro consolidadas— que buscará capitalizar para atraer nuevas inversiones del sector, como la anunciada esta semana.
