POLÍTICA
La Secretaría de Economía defendió ante el Congreso seis prioridades, entre ellas eliminar aranceles al acero, aluminio y la industria automotriz.
Por Daniela Sandoval Rivera · Coordinadora de Política
La Secretaría de Economía informó que México llegará a la tercera ronda de revisión del T-MEC, programada para el 20 de julio, con 13 reclamos comerciales contra Estados Unidos y seis prioridades centrales, entre ellas la eliminación de aranceles al acero, el aluminio y la industria automotriz.
La dependencia federal defendió su postura ante el Congreso de la Unión, donde calificó la revisión como una «oportunidad histórica» para consolidar la relación comercial con Estados Unidos y Canadá. Según cifras oficiales, los temas pendientes de negociación se redujeron de 54 a 14 en los últimos meses, lo que la Secretaría interpreta como una señal de avance.
Durante los últimos doce meses, México exportó más de 550 mil millones de dólares hacia Estados Unidos, consolidándose como su principal socio comercial. En abril de 2026, las exportaciones mexicanas enfrentaron una tasa arancelaria promedio de apenas 3.6%, una de las más bajas entre los principales países exportadores a ese mercado.
«México busca impedir medidas comerciales unilaterales y dar certidumbre a la inversión de cara a los siguientes 16 años del tratado», planteó la Secretaría de Economía ante comisiones del Congreso.
Datos clave
- 13 reclamos comerciales de México a Estados Unidos
- 6 prioridades centrales de la agenda mexicana
- 14 temas pendientes de negociación, tras bajar de 54
- 3.6% arancel promedio que pagaron las exportaciones mexicanas en abril de 2026
- 550,000 mdd exportados por México a EU en los últimos 12 meses
Qué pide México en la revisión
La agenda mexicana para la ronda del 20 de julio se centra en seis prioridades: impedir medidas comerciales unilaterales, eliminar los aranceles al acero y al aluminio impuestos por Estados Unidos bajo la Sección 232 de su ley de comercio, preservar la competitividad de la industria automotriz, fortalecer la seguridad económica regional, resolver pendientes bilaterales acumulados y dar mayor certidumbre a la inversión extranjera en el país.
Los 13 reclamos comerciales que México documentó incluyen específicamente las tarifas aplicadas al acero, el aluminio y componentes automotrices, señalados por el gobierno mexicano como medidas que exceden lo pactado en el tratado original firmado en 2020.
Qué significa para la industria exportadora
Para las empresas de los sectores siderúrgico, del aluminio y automotriz —que concentran una parte relevante del comercio con Estados Unidos—, el resultado de la ronda del 20 de julio definirá si continúan pagando aranceles adicionales bajo la Sección 232 o si México logra su eliminación. La Secretaría de Economía ha insistido en que la certidumbre arancelaria es indispensable para sostener las decisiones de inversión de las armadoras y proveedores instalados en territorio nacional.
El T-MEC entró en vigor en 2020 y contempla una revisión conjunta a seis años de su firma, prevista originalmente para 2026, en la que los tres países —México, Estados Unidos y Canadá— deben decidir si extienden el tratado por 16 años adicionales o inician un proceso de renegociación parcial.
Qué sigue en el calendario
La tercera ronda de revisión se realizará el 20 de julio con representantes de las tres naciones. De acuerdo con la Secretaría de Economía, el objetivo de esa sesión es definir los siguientes pasos del proceso y acotar aún más los 14 temas pendientes. No se ha fijado todavía una fecha límite para el cierre definitivo de la revisión.
Para el consumidor mexicano, el resultado de la negociación puede traducirse en estabilidad de precios de insumos industriales y en la continuidad de empleos ligados a la manufactura de exportación, uno de los motores de la economía nacional en los últimos años.
