ECONOMÍA
El USDA proyecta que Estados Unidos requerirá 1.15 millones de toneladas de azúcar mexicana en el ciclo 2026-2027, casi cuatro veces más que en el ciclo anterior.
Por Fernando Ortega Salinas · Coordinador de Economía
Un cañero de la zona centro de Veracruz corta caña bajo el sol del mediodía, el machete pesado en la mano y el overol empapado de sudor después de varias horas de jornada; sabe que el precio que reciba por cada tonelada en la próxima zafra depende, cada vez más, de decisiones que se negocian a más de tres mil kilómetros, en las oficinas de comercio agrícola de Washington.
El gobierno de México confirmó este fin de semana que Estados Unidos ampliará en 512% su cuota de importación de azúcar mexicana para el ciclo comercial 2026-2027, de acuerdo con el reporte de Estimaciones de la Oferta y la Demanda Agrícola Mundial (WASDE), publicado el 10 de julio de 2026 por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó el dato como «una noticia extraordinaria» durante su conferencia matutina del 13 de julio.
Un acuerdo que arrancó hace ocho meses
Según el Ejecutivo federal, el acercamiento con el gobierno estadounidense comenzó en noviembre de 2025, durante la visita a México de la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins. Las negociaciones técnicas entre ambos países se prolongaron por varios meses antes de que el USDA incorporara la nueva estimación en su reporte WASDE, el documento mensual que fija las proyecciones oficiales de oferta y demanda agrícola para el mercado estadounidense.
El acuerdo azucarero en cifras
1,152,000 toneladas de azúcar mexicana que EU planea importar en el ciclo 2026-2027
512% de incremento frente a la estimación del ciclo anterior
Hasta $4,760 millones de pesos adicionales que la industria azucarera podría pagar a los productores de caña
170,000 cañeros potencialmente beneficiados en los estados productores
10 de julio de 2026, fecha de publicación del reporte WASDE del USDA
Qué significa para los productores de caña
Para los cerca de 170 mil cañeros distribuidos en las zonas productoras del país —entre ellas Veracruz, San Luis Potosí, Jalisco, Oaxaca y Tabasco—, una cuota de exportación más alta representa, en principio, mayor demanda para el azúcar que produce la industria y, con ello, un margen para que los ingenios paguen mejores precios por tonelada de caña entregada. El gobierno federal estimó que la industria azucarera podría destinar hasta 4,760 millones de pesos adicionales a los productores como resultado directo de la mayor exportación proyectada.
El mecanismo que rige estas compras es la cuota arancelaria que Estados Unidos asigna a México dentro del marco comercial vigente entre ambos países; cuando el USDA prevé un déficit de producción interna o de otros proveedores, ajusta al alza la cantidad que puede entrar sin arancel adicional desde México, su principal proveedor externo de azúcar.
El reporte de Estimaciones de la Oferta y la Demanda Agrícola Mundial (WASDE) del 10 de julio de 2026 proyecta que Estados Unidos requerirá 1,152,000 toneladas de azúcar mexicana en el ciclo 2026-2027, frente a una estimación muy inferior en el ciclo previo, de acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
El contexto: comercio agrícola bajo revisión del T-MEC
La noticia se conoce en paralelo a la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que continúa su calendario de reuniones técnicas este año. El propio gobierno mexicano ha llevado a esas mesas de trabajo su lista de reclamos sobre aranceles a otros productos, lo que confirma que el comercio agrícola bilateral se sigue negociando sector por sector, no como un bloque único. Para el sector cañero, la cuota de azúcar es uno de los pocos capítulos donde la balanza se movió a favor de México en lo que va del año.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) no ha publicado todavía el calendario de embarques para cumplir la nueva cuota, ni el mecanismo exacto de reparto del ingreso adicional entre ingenios y productores; ese detalle, de acuerdo con el propio anuncio presidencial, se definirá en las próximas semanas junto con las organizaciones cañeras.
El cañero de Veracruz, mientras tanto, sigue mirando el cielo antes de decidir cuándo cortar el siguiente surco. El precio que le paguen por su caña en esta zafra dependerá, otra vez, de una cuota que se fija a miles de kilómetros de su parcela, pero que esta vez, por primera vez en varios ciclos, se movió a su favor.
