El 24 de mayo de 2025, Ángel Torres anunció el Parque Chiapanequidad Coyatoc con una inversión de 7.5 millones de pesos. Catorce meses después, el regidor Miguel Zárate denunció que el terreno sigue abandonado.
El 24 de mayo de 2025, el presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, Ángel Torres, encabezó el arranque oficial del Parque Chiapanequidad Coyatoc, un proyecto que prometía transformar un terreno de la capital chiapaneca en un espacio de recreación con una inversión de siete millones y medio de pesos, la reforestación con más de dos mil árboles y la construcción de una laguna artificial diseñada para reducir los riesgos por escurrimiento de agua. Las palabras del munícipe en aquella ocasión fueron contundentes: «No es un sueño, porque ya se va a hacer realidad. Pronto podrás venir a disfrutarlo.»

Catorce meses después, el regidor de Tuxtla Gutiérrez Miguel Zárate visitó el mismo terreno y documentó lo que encontró: un predio abandonado, sin avances visibles, sin parque, sin laguna y sin reforestación. Nada de lo prometido en mayo de 2025 se ha ejecutado. El terreno luce exactamente igual o peor que antes del anuncio oficial.
Zárate calificó la situación como una falta de respeto a la ciudadanía y exigió una explicación pública al presidente municipal. «Anunciar proyectos y después olvidarlos es una falta de respeto a la ciudadanía. Presidente Ángel Torres, ¿qué pasó con este proyecto? ¿Qué explicación le vas a dar a las y los tuxlecos que confiaron en este compromiso?», señaló el regidor en un video difundido a través de las plataformas de Diario Ultimátum, donde bautizó la obra como «el parque de la simulación.»

El caso del Parque Chiapanequidad Coyatoc se suma a una serie de cuestionamientos sobre el cumplimiento de compromisos de obra pública en Tuxtla Gutiérrez durante la administración de Ángel Torres. Los recursos etiquetados para este proyecto, de haberse ejercido, representarían una cantidad significativa del presupuesto municipal destinado a infraestructura verde y espacios públicos. La ausencia de cualquier avance después de más de un año genera interrogantes sobre el destino de esos recursos y sobre la viabilidad real del proyecto desde su origen.
