ECONOMÍA · DEUDA PÚBLICA
Fitch y Moody’s colocan a México en el último peldaño del grado de inversión; el CIEP compara el riesgo fiscal del país con lo que vivieron Brasil y Colombia.
Por Fernando Ortega Salinas · Coordinador de Economía
México se ubica en el escalón más bajo del grado de inversión ante las tres principales agencias calificadoras del mundo, con Fitch Ratings y Moody’s en su nivel más bajo dentro de esa categoría y S&P Global Ratings con perspectiva negativa, un posicionamiento que, según un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), deja al país con escaso margen frente a un eventual deterioro fiscal.
Dónde está parado México hoy
De acuerdo con las calificaciones vigentes, Fitch Ratings puntúa a México en BBB- con perspectiva estable y Moody’s lo ubica en Baa3, también con perspectiva estable, luego de que en mayo de 2026 la agencia recortara la calificación desde Baa2 y modificara la perspectiva de negativa a estable. S&P Global Ratings, por su parte, mantiene al país en BBB, un escalón arriba de las otras dos agencias, pero con perspectiva negativa, lo que anticipa un mayor riesgo de recorte si las condiciones fiscales o económicas se deterioran.
Las tres notas ubican a México en el último tramo de lo que los mercados consideran “grado de inversión”: la franja que separa a un país de perder ese estatus y pasar a la categoría especulativa, con el consecuente encarecimiento del costo de financiamiento para el gobierno y las empresas mexicanas que colocan deuda en mercados internacionales.
Los focos amarillos que identifica el CIEP
En su boletín Notas crediticias y finanzas públicas. Experiencias en México, Brasil y Colombia, el CIEP señaló que los principales retos para la calidad crediticia del país son el lento crecimiento económico, el nivel de deuda, la baja recaudación tributaria, la rigidez del presupuesto, el apoyo financiero continuo a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la incertidumbre generada por cambios institucionales recientes, como la reforma judicial.
“La sostenibilidad de las finanzas públicas influye directamente en las calificaciones soberanas y ésta en la capacidad del Estado para financiar sus políticas públicas en condiciones favorables”, expuso el centro de análisis en el documento. Entre las cifras que respaldan esa advertencia, el CIEP calcula que la deuda neta de México equivale a 54.2% del PIB, que el déficit presupuestario alcanza 4.4% del PIB y que el crecimiento económico previsto es de apenas 0.6%, un margen que deja poco espacio para fortalecer las finanzas públicas sin ajustes adicionales.
Calificación de México por agencia
- Fitch Ratings: BBB- · perspectiva estable
- Moody’s: Baa3 · perspectiva estable (recortada desde Baa2 en mayo de 2026)
- S&P Global Ratings: BBB · perspectiva negativa
- Deuda neta: 54.2% del PIB, según el CIEP
- Déficit presupuestario: 4.4% del PIB
Lo que pasó en Brasil y Colombia
El CIEP retomó las experiencias de Brasil y Colombia, dos economías latinoamericanas que perdieron el grado de inversión en la década pasada, como referencia de lo que puede ocurrir cuando se deterioran los fundamentos fiscales. “Brasil perdió el grado de inversión por la combinación de una recesión profunda, deterioro fiscal y crisis política, lo que provocó una depreciación cambiaria frente al dólar de 47%, aumento del riesgo país de 146.5% y tasas de interés elevadas, de 11% a 14.25%”, documentó el centro de investigación.
En el caso de Colombia, la pérdida del grado de inversión se dio tras el deterioro fiscal derivado de la pandemia y “la incapacidad política para aprobar oportunamente una reforma fiscal creíble”. Como consecuencia, el peso colombiano se depreció 13.5% frente al dólar y el riesgo país aumentó 114.5% respecto de 2021, de acuerdo con las cifras citadas por el CIEP.
Qué significa para las finanzas del país
Una eventual pérdida del grado de inversión no es un tema abstracto para las finanzas públicas mexicanas: encarece el costo al que el gobierno federal, los estados, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad pueden colocar deuda en mercados internacionales, además de excluir esos instrumentos de los índices que siguen fondos de inversión obligados por mandato a mantener solo activos con grado de inversión, lo que reduciría la demanda de bonos mexicanos entre inversionistas institucionales globales.
El CIEP concluyó que “los cambios recientes en la evaluación de México por parte de las principales agencias calificadoras, junto con las experiencias de Brasil y Colombia, evidencian que el deterioro de los fundamentos fiscales y políticos puede traducirse en mayores costos de financiamiento, menor margen de maniobra para la política fiscal y una mayor vulnerabilidad macroeconómica”. El centro de análisis insistió en que preservar la confianza de los mercados requiere finanzas públicas sostenibles, un mensaje dirigido tanto a la Secretaría de Hacienda como al Congreso de cara a la discusión del Paquete Económico 2027.
