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La Profeco, el Conar y la Cofepris ya exigen a influencers etiquetar la publicidad pagada en México: qué dice cada norma y qué falta.

Por Patricia Aguirre Tovar · Editora Web y Redes · Ciudad de México · 22 de julio de 2026

En su departamento de Guadalajara, una creadora de contenido de belleza acomoda tres frascos de champú frente a la cámara de su teléfono y revisa que la luz de la tarde no le cambie el color al empaque. Antes de dar clic en “publicar”, agrega en la descripción una palabra que hace apenas unos años era opcional y hoy es obligatoria: #PublicidadPagada.

Ese gesto, cada vez más común entre quienes viven de las redes sociales en México, responde a reglas concretas y ya vigentes. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicó una Guía de Transparencia en la Publicidad de Influencers que obliga a etiquetar cualquier colaboración pagada, con base en el Artículo 32 de la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC), que exige que toda publicidad sea “clara, veraz, comprobable y libre de elementos que induzcan a error o confusión”.

Qué exige la ley cuando alguien promociona un producto

La guía de la Profeco aplica a cualquier persona que comparta productos, servicios o experiencias a cambio de un pago, un regalo, un viaje o cualquier otro beneficio, sin importar si tiene 500 seguidores o cinco millones. La recomendación es usar hashtags como #Publicidad, #PublicidadPagada, #Patrocinio u #OpinionesPersonales, y colocarlos de forma visible, no escondidos entre docenas de etiquetas o enlaces que confundan a quien lo lee.

El formato importa: en fotos y videos, el aviso debe verse durante toda la duración del contenido, no solo al inicio; en audio, como en un podcast, tiene que mencionarse de forma verbal y explícita que se trata de publicidad. La guía es clara en un punto: el aviso no puede diluirse entre varios hashtags o enlaces que le resten claridad al mensaje.

Reglas distintas según la red social

Antes de la guía oficial de la Profeco, el Consejo de Autorregulación y Ética Publicitaria (Conar) ya había publicado, desde noviembre de 2020, recomendaciones específicas por plataforma que la industria sigue usando como referencia práctica. En YouTube, la sugerencia es declarar la colaboración dentro de los primeros 30 segundos del video; en Instagram, usar la etiqueta de “colaboración pagada” además de mencionarlo en el texto, y en las historias, avisarlo desde la primera imagen de la serie.

Red social o formatoRegla de etiquetado (Conar)
YouTubeDeclarar la colaboración en los primeros 30 segundos del video
Instagram (publicación)Etiqueta “colaboración pagada” + mención explícita en el texto
Instagram StoriesAviso desde la primera imagen de la serie
X (antes Twitter)Aviso independiente en cada publicación
BlogAviso en texto plano, antes del enlace
Podcast o audioMención verbal explícita de que es publicidad

Salud, belleza y suplementos: el filtro extra de la Cofepris

Cuando la colaboración involucra productos de salud, alimentos, suplementos, bebidas alcohólicas o tabaco, hay una capa adicional de vigilancia. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) publicó en septiembre de 2024 una guía de recomendaciones que prohíbe atribuir a un producto cualidades que no son ciertas, como propiedades curativas, y exige incluir advertencias y, cuando aplique, el número de permiso de publicidad correspondiente. La dependencia advirtió que quienes incumplan estos requisitos de información pueden quedar registrados como publicidad irregular.

La guía de la Cofepris también prohíbe que un influencer sugiera cambios de conducta o de apariencia sin evidencia científica que lo respalde, y pide verificar el origen y la calidad del producto antes de promocionarlo. Ninguna persona creadora de contenido puede anunciar un tratamiento médico como si tuviera un aval de la Cofepris si esa certificación no existe realmente.

Lo que viene con el nuevo programa de la Profeco

El Programa Institucional de la Profeco 2026-2030, presentado en abril de este año, adelanta que la vigilancia sobre publicidad digital se intensificará en los próximos años. El documento identifica la asimetría de información y la publicidad engañosa como dos de los cinco problemas centrales que atenderá la dependencia, y menciona de forma explícita a “influencers, marketplaces” y agencias como parte de la cadena que estará bajo supervisión más estrecha, junto con riesgos como los patrones oscuros de diseño digital, cargos no reconocidos y la suplantación de marcas.

Para lograrlo, la Profeco proyecta más visitas de verificación, más solicitudes de información a empresas y plataformas, y un uso más activo de las multas coercitivas cuando encuentre incumplimientos. El programa no detalla montos de sanciones específicas para influencers, pero sí deja clara la intención de tratar la publicidad en redes sociales con el mismo estándar de vigilancia que la publicidad tradicional.

Qué deben hacer las marcas y los creadores de contenido

En la práctica, esto se traduce en pasos concretos: colocar el aviso de publicidad al inicio de la descripción y no solo entre otros hashtags; usar la herramienta de “colaboración pagada” de la plataforma cuando exista, además del texto; mencionar en voz alta la colaboración en formatos de audio o video en vivo, y, si el producto es de salud o belleza, verificar que la marca cuente con los permisos correspondientes antes de aceptar la colaboración. Ninguna de estas reglas prohíbe la publicidad de influencers: solo exige que quien la ve sepa que la está viendo.

De vuelta en su departamento en Guadalajara, la creadora revisa una última vez el video antes de subirlo: el hashtag #PublicidadPagada aparece en la primera línea de la descripción, no escondido entre los demás. Para ella, el cambio no fue complicado. Para la industria de influencers en México, es apenas el inicio de una vigilancia que, según la propia Profeco, irá en aumento.

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