El comité científico convocado por la presidenta presentó este jueves diez recomendaciones sobre la posible extracción de gas no convencional en el país y descartó la cuenca Tampico-Misantla por su densidad poblacional y presencia indígena.
Por Mariana Castillo Hernández · Editora General
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recibió este jueves los primeros resultados del Comité de Científicos y Especialistas que analiza la posible explotación de gas natural no convencional en México, y anunció que su gobierno no permitirá proyectos de fractura hidráulica en la cuenca Tampico-Misantla, siguiendo la recomendación central del grupo, integrado según el comunicado oficial de Presidencia por especialistas de la UNAM, el IPN, la UAM, la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Instituto Mexicano del Petróleo y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.
Diez recomendaciones y un veto explícito
El comité, integrado por 54 especialistas, entregó diez recomendaciones para evaluar si México puede aprovechar sus reservas de gas no convencional sin recurrir a agua dulce ni repetir los impactos ambientales de las técnicas usadas hace más de una década. La primera y más política de todas: prohibir cualquier actividad de extracción de gas no convencional en la región Tampico-Misantla, donde el grupo identificó mayor densidad de población y presencia de comunidades indígenas, condiciones que —según los expertos— hacen inviable ese tipo de actividad extractiva en la zona. Sheinbaum confirmó en su conferencia matutina que su administración acepta esa recomendación y no autorizará proyectos de fracking ahí.
Entre el resto de las recomendaciones, el comité planteó perforar pozos para confirmar la existencia de agua salada en cuerpos profundos sin conexión con acuíferos superficiales, confirmar mediante estudios geológicos las reservas en yacimientos no convencionales antes de cualquier explotación, aplicar mejores prácticas en el manejo de residuos para reducir impactos ambientales, y realizar consultas previas, libres e informadas con las comunidades antes de iniciar cualquier actividad de producción.
El análisis en cifras
54 especialistas integraron el comité científico
10 recomendaciones entregadas a la Presidencia
75% del consumo nacional de gas natural proviene actualmente de importaciones
25.1 billones de pies cúbicos de gas natural estimados como recurso en la provincia Tampico-Misantla
Por qué el gobierno abre la puerta al debate
El planteamiento de fondo del gobierno federal es reducir la dependencia de gas natural importado, que de acuerdo con cifras citadas por la propia presidenta representa alrededor de 75% del consumo nacional. Sheinbaum ha dicho en semanas recientes que las tecnologías de extracción han cambiado respecto a las que se usaron en México hace más de diez años, cuando el fracking se practicó con métodos que generaron rechazo social por su alto consumo de agua dulce y el riesgo de contaminación de acuíferos. Por eso, dijo, ordenó a la comisión de especialistas evaluar con evidencia técnica si existen alternativas más seguras antes de tomar cualquier decisión sobre el resto de las cuencas del país.
Qué significa para las comunidades y qué sigue
Para las comunidades de la cuenca Tampico-Misantla —que se extiende por partes de Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí y Tamaulipas—, el anuncio representa la cancelación explícita de cualquier proyecto de fractura hidráulica en su territorio, al menos mientras se mantenga la política actual. Para el resto del país, el comité dejó abierta la puerta a estudios de factibilidad en otras cuencas con potencial de gas no convencional, condicionados a las nueve recomendaciones restantes: confirmación geológica de reservas, uso exclusivo de agua salada profunda sin conexión a acuíferos, manejo estricto de residuos y consulta previa obligatoria a las comunidades antes de cualquier actividad.
El gobierno federal no fijó en el anuncio una fecha para que inicien estudios de factibilidad en otras regiones, y precisó que cualquier decisión posterior deberá pasar primero por los estudios geológicos y las consultas comunitarias que el propio comité estableció como condición.
