La Secretaría de Economía y la oficina comercial de Estados Unidos fijaron para septiembre la siguiente ronda de revisión del tratado.
Por Ricardo Mendoza Acuña · Jefe de Información ·
En una planta armadora de autopartes de Ramos Arizpe, Coahuila, un obrero revisa la etiqueta de un contenedor que saldrá esa misma tarde rumbo a una fábrica en Michigan. No conoce los detalles de las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos, pero sabe que el arancel con el que ese contenedor cruce la frontera puede significar la diferencia entre un buen mes de producción y uno flojo.
Ese arancel depende, en buena medida, de la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya cuarta ronda de negociaciones bilaterales se realizará en Washington, D.C., durante la primera quincena de septiembre de 2026, de acuerdo con el más reciente comunicado conjunto de la Secretaría de Economía (SE) y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Lo que dejó la tercera ronda
La ronda anterior se realizó del 21 al 23 de julio en la Ciudad de México, encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer. Ambas delegaciones reportaron avances en más de 30 grupos de trabajo técnico y colocaron en la agenda los temas de mayor interés para el sector exportador: seguridad económica, comercio laboral, agricultura, servicios de pago electrónico, acero, aluminio y sus derivados, y la industria automotriz.
Como parte de esos avances, México homologó sus controles a la exportación con los de Estados Unidos mediante una medida sobre productos de doble uso, publicada en julio de 2026, y confirmó que 85% de las exportaciones mexicanas seguirá entrando al mercado estadounidense con arancel cero, siempre que cumplan las reglas de origen del T-MEC.
La revisión del T-MEC en cifras
- Cuarta ronda: primera quincena de septiembre de 2026
- Sede: Washington, D.C.
- 85% de las exportaciones mexicanas con arancel cero
- Más de 30 grupos de trabajo técnico activos
Lo que se espera para septiembre
Ebrard y Greer instruyeron a sus equipos técnicos dar continuidad al diálogo antes de esta cuarta ronda, con la geopolítica, las reglas de origen y la reducción de dependencias estratégicas —particularmente en semiconductores— como temas de peso creciente en la agenda, de acuerdo con reportes de la propia Secretaría de Economía sobre el estado de las negociaciones.
Qué significa para quien exporta o importa
Para empresas como la planta de Ramos Arizpe, el resultado de esta ronda puede traducirse en certeza —o incertidumbre— sobre las condiciones arancelarias bajo las que operarán durante los próximos meses. El T-MEC contempla una revisión conjunta obligatoria en 2026 entre los tres países socios, un mecanismo que busca decidir si el tratado se extiende, se ajusta o entra en un proceso más profundo de renegociación.
La revisión ocurre, además, en un contexto de tensión comercial más amplia entre México y Estados Unidos por aranceles impuestos fuera del marco del propio tratado, un tema que el canciller Marcelo Ebrard calificó recientemente, en el marco del G20, como uno de los mayores retos económicos que enfrenta el país en lo que va del siglo, según sus propias declaraciones públicas.
La revisión del T-MEC ha tenido, hasta ahora, tres rondas formales: la primera concluyó en mayo con “saldo positivo”, según la propia SE; la segunda y la tercera avanzaron en junio y julio, respectivamente, sobre los mismos ejes temáticos. La cuarta, prevista para este mes, será la primera en realizarse en territorio estadounidense desde que arrancó el proceso.
El obrero de Ramos Arizpe termina de sellar el contenedor y lo entrega al transportista. Falta más de una semana para que las delegaciones de México y Estados Unidos se sienten de nuevo en Washington, pero para él, el resultado de esa mesa de negociación ya se mide en algo más simple: si el próximo pedido llega completo, a tiempo y sin sobresaltos en la aduana.
