Política
La presidenta pidió a la Cancillería solicitar a la FGR una petición formal al FBI para esclarecer su papel en la detención de Ismael Zambada en julio de 2024.
Por Daniela Sandoval Rivera · Coordinadora de Política
La presidenta Claudia Sheinbaum informó este martes que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) pidió a la Fiscalía General de la República (FGR) tramitar una solicitud formal al FBI para conocer el alcance real de la participación de esa agencia estadounidense en la detención de Ismael El Mayo Zambada, ocurrida en julio de 2024 en Nuevo México. La mandataria cuestionó si el entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, dio información completa al gobierno mexicano sobre ese operativo.
Qué dijo la presidenta
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum sostuvo que «todo parece indicar» que Salazar no fue transparente con el gobierno mexicano sobre el rol del FBI en la operación que terminó con Zambada bajo custodia estadounidense. La presidenta subrayó que el reclamo de su gobierno no busca defender al capo, sino esclarecer si agentes extranjeros actuaron dentro de territorio mexicano sin la autorización correspondiente, lo que —de confirmarse— violaría tratados internacionales y la Constitución mexicana. «No se nos puede mentir», declaró, según reportó la cobertura de la conferencia recogida por medios acreditados en Palacio Nacional.
La mandataria explicó que aunque los embajadores gozan de inmunidad diplomática, eso no impide que el Estado mexicano defienda su soberanía por otras vías, incluida la revisión formal del caso por parte de la FGR y una eventual queja diplomática.
Datos clave
- Julio de 2024: fecha de la detención de Ismael «El Mayo» Zambada en territorio estadounidense
- 2 dependencias federales involucradas en la revisión: SRE y FGR
- Ken Salazar fue embajador de EU en México durante la administración de Joe Biden
- La solicitud formal se dirige al FBI, agencia señalada por la posible participación en el operativo
La ruta institucional que sigue el caso
De acuerdo con lo expuesto por la presidenta, la Cancillería ya remitió una petición a la FGR para que ésta, como autoridad competente en materia de cooperación judicial internacional, curse la solicitud formal de información al FBI. Ese mecanismo es el canal habitual cuando el gobierno mexicano requiere detalles sobre operativos de agencias extranjeras que involucran a ciudadanos o territorio nacional. El gobierno de Sheinbaum había anunciado desde el 6 de julio que presentaría una cronología detallada sobre el papel de Estados Unidos en la captura, con el objetivo de que la ciudadanía cuente con información verificada y no solo con versiones periodísticas.
La FGR es la instancia facultada para solicitar asistencia jurídica internacional y para determinar, en su caso, si hubo alguna irregularidad procesal que afecte a México. La dependencia no ha fijado una fecha límite para recibir respuesta del FBI, y el proceso de cooperación entre agencias de ambos países puede tomar semanas.
Qué significa para la relación bilateral
El episodio se suma a una serie de fricciones recientes entre los gobiernos de México y Estados Unidos en materia de seguridad, que incluyen el debate sobre la presencia de agencias estadounidenses en operativos contra el crimen organizado en territorio mexicano. Para el gobierno mexicano, el caso Zambada se ha convertido en un punto de referencia para fijar límites claros sobre lo que Sheinbaum ha llamado «coordinación, no subordinación» en la cooperación de seguridad con Washington. Para la ciudadanía, el desenlace del caso puede sentar un precedente sobre cómo se conducirán en el futuro operativos binacionales contra el narcotráfico y qué tanta información compartirán ambos gobiernos entre sí.
Antecedente: la captura que desató la polémica
Ismael Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, fue detenido junto con Joaquín Guzmán López en julio de 2024 tras aterrizar en un aeropuerto cercano a El Paso, Texas, en un vuelo privado. Desde entonces, distintas versiones han circulado sobre si la operación fue una entrega negociada o una captura orquestada por autoridades estadounidenses dentro de espacio aéreo o territorio mexicano sin previo aviso a México. El gobierno de Sheinbaum ha insistido en que, más allá de la suerte legal de Zambada en cortes de Estados Unidos, lo que está en juego es si se respetó el principio de soberanía nacional durante el operativo.
